Dainzú — Sitio Arqueológico

Dainzú (zapoteco: dannizhu, “cerro del órgano”) es un centro ceremonial zapoteca precolombino en el Valle de Tlacolula, Oaxaca, México, célebre por su “galería de relieves” del Preclásico Tardío en la Estructura A —la serie más extensa de 50 estelas talladas en Mesoamérica— que representa figuras antropomorfas con cascos de jaguar, protecciones acolchadas y poses dinámicas de combate ritual o acción del juego de pelota. Ocupado ca. 700 a. C. a ca. 350 d. C., floreció bajo la hegemonía regional de Monte Albán, con una población máxima de 1,500–2,000 habitantes durante Monte Albán II-III (200 a. C.–200 d. C.). Su traza aterrazada en ladera, plataformas monumentales, tumbas cruciformes con fachadas de jaguar y cancha en forma de “I” ofrecen una visión única del ritual zapoteca temprano, su cosmovisión y los orígenes del deporte mesoamericano, convirtiendo a Dainzú en una piedra angular para el estudio de la iconografía y el urbanismo preclásicos.

Dainzú (zapoteco: dannizhu, “cerro del órgano”) es un centro ceremonial zapoteca precolombino en el Valle de Tlacolula, Oaxaca, México, célebre por su “galería de relieves” del Preclásico Tardío en la Estructura A —la serie más extensa de 50 estelas talladas en Mesoamérica— que representa figuras antropomorfas con cascos de jaguar, protecciones acolchadas y poses dinámicas de combate ritual o juego. Ocupado ca. 700 a. C. a ca. 350 d. C., funcionó como centro secundario bajo la hegemonía regional de Monte Albán, con una población máxima de 1,500–2,000 durante Monte Albán II-III (200 a. C.–200 d. C.). La disposición aterrazada en ladera, las plataformas monumentales, las tumbas cruciformes con fachadas de jaguar y la cancha en forma de “I” ofrecen una visión sin igual del ritual zapoteca temprano, su cosmovisión y los orígenes del deporte mesoamericano, haciendo de Dainzú un referente para estudiar la iconografía y el urbanismo del Preclásico. [1] [2] [3] [4] [5]

Toponimia

Se desconoce el nombre zapoteco original del sitio, pero la designación moderna “Dainzú” deriva del término zapoteco local “dannizhu”, que significa “cerro del órgano” (en alusión a la ladera del sitio entre la vegetación espinosa del Cerro Danush). Este nombre era usado por los zapotecos del valle cercano en tiempos de las primeras excavaciones. Un nombre alternativo, “Quiebelagayo”, significa “Cinco Flores” en zapoteco, equivalente al náhuatl “Macuilxóchitl”, que nombra al poblado moderno más próximo, Macuilxóchitl de Artigas Carranza. Esta coincidencia lingüística sugiere influencia nahua en la región durante el Posclásico, quizá por recaudadores de tributo mexicas o migraciones previas. El nombre “Dainzú” se popularizó en la literatura en español gracias a exploradores tempranos como Guillermo Dupaix, quien documentó el sitio en 1806, y ha perdurado en la nomenclatura arqueológica pese a las raíces zapotecas antiguas del lugar. [1] [2]

Ubicación y traza

Dainzú se asienta sobre un promontorio en el borde del Llano de San Pablo, en el sector oriental de los Valles Centrales de Oaxaca. Ocupa las laderas occidentales del Cerro Danush (el “cerro del órgano”, zapoteco dannizhu), con vista al pueblo de Macuilxóchitl (zapoteco Quiebelagayo, “Cinco Flores”). Los conjuntos se ordenan en terrazas a lo largo de la ladera, con plazas y escalinatas en varios niveles. La Estructura A (complejo principal) domina la zona de la cumbre. Al oeste de la Estructura A está un complejo palacio-templo (a veces llamado Estructura B o “Edificio G” en literatura antigua), con patios y tumbas propios. Una cancha de juego de pelota se ubica en una plaza inferior hacia el sur o sureste, separada de los grupos principales. La topografía empinada condicionó la traza: muchas construcciones se apoyan en grandes muros de contención, dando la impresión de edificios “recargados en la ladera”. (Las cotas relativas y el plano del sitio han sido mapeados en detalle por levantamientos recientes.) El núcleo compacto cubre unas 40 hectáreas con más de 20 montículos, centrados en una plaza principal con el Edificio A en su lado norte. La traza incluye cancha de pelota, residencias de élite y tumbas, reflejando urbanismo preclásico bajo la hegemonía de Monte Albán. Salinas cercanas apoyaron la economía. [1] [2] [5] [6] [7]

Historia y fases

Ocupación temprana

El área de Dainzú presenta evidencias de presencia humana desde muy antiguo; cuevas cercanas como Guilá Naquitz han arrojado calabaza y maíz domesticados de 8000–5000 a. C. El primer asentamiento permanente en Dainzú data del Preclásico Tardío (ca. 700 a. C.), con cerámica que muestra la influencia de Monte Albán. Durante el Clásico Temprano (ca. 200–600 d. C.) fue una aldea modesta bajo la hegemonía de Monte Albán.

Apogeo del Preclásico Tardío (200 a. C.–200 d. C.)

El gran crecimiento de Dainzú ocurrió durante Monte Albán II-III, con la erección de la Estructura A y sus estelas. Población aproximada de 1,500–2,000. Fue un centro ceremonial bajo la hegemonía de Monte Albán, y los relieves del juego de pelota reflejan su importancia ritual.

Declive y abandono

Hacia ca. 350 d. C., Dainzú declinó por la expansión de Monte Albán. Quedó abandonado hacia 750 d. C., con una reocupación posclásica menor. Redescubierto en el siglo XIX; excavado por Ignacio Bernal en 1965. Protegido por el INAH desde 1993. [1] [2] [3]

Arquitectura y construcción

La arquitectura de Dainzú se adapta a la ladera mediante plataformas aterrazadas y muros de contención. La Estructura A es una pirámide de terrazas múltiples con una fachada de relieves de 5–6 m de alto, construida con núcleo de piedra y aplacado calizo con enlucido de estuco. La Estructura B es un palacio-templo con patios y la Tumba 7 (fachada de jaguar). La cancha de pelota tiene forma de “I” (orientación este-oeste), 30 m de largo, con muros en talud y plataformas de remate, construida en el Posclásico. La construcción empleó talud-tablero con estuco rojo, bóvedas por aproximación de hiladas en tumbas y canales de drenaje. La verticalidad del conjunto refleja la ingeniería zapoteca del Preclásico. [1] [2] [3]

Conjunto A (Estructura A)

El Conjunto A ocupa el punto más alto del sitio, de uso religioso, y consta de cuatro terrazas superpuestas construidas con piedras unidas con adobe, formando cuatro plataformas. La terraza inferior (sur) es la más interesante por la “galería de escultura monumental” en su muro sur, con 47 bajorrelieves de peloteros en variadas posturas y movimiento, sin dos iguales. Según la hipótesis de Ignacio Bernal, representan jugadores de pelota, cuyas posturas revelan acción; fueron colocados durante una reconstrucción posterior de la plataforma, por ello no guardan un orden. La estructura se edificó sobre una gran plataforma recargada en la ladera occidental, con aproximadamente 35 relieves tallados en el muro sur del cuerpo inferior. La mayoría representan peloteros con equipo protector como cascos, rodilleras y guantes; algunos sostienen pequeñas esferas en las manos. Cuatro relieves representan a las cuatro deidades del juego. Intercalados hay bajorrelieves de sacerdotes haciendo ofrendas, con fechas calendáricas marcadas que podrían corresponder a rituales de juego específicos. La terraza más antigua presenta rasgos semejantes al Edificio J de Monte Albán. La estructura cuenta con tres terrazas superpuestas en la ladera, conectadas con la Estructura B por un patio estucado. Tiene dos fachadas, una al norte y otra al sur, con una gran escalinata central. La terraza superior es la más alta y está formada por un paramento casi vertical de más de 5 metros con esquinas redondeadas; se ingresaba por un pasaje escalonado y techado. En las exploraciones se hallaron cuatro cuartos, con techos de grandes losas colocadas en ángulo como en algunas tumbas de Monte Albán. La terraza media está formada por un muro vertical de 1.25 metros. El acceso es un sistema de escaleras remetidas en el paño del muro, en la esquina suroeste. La terraza inferior está formada por un muro vertical de 3 metros, sobre el cual se adosan los relieves de peloteros al muro sur del cuerpo inferior. Hacia el norte hay un relieve distinto al resto. Esta terraza tiene una escalinata central con alfardas. A lo largo de las etapas constructivas se añadieron cuartos, escaleras y alfardas, con el objetivo esencial de reparar y adaptar el edificio a usos nuevos y más variados. En la cumbre del cerro, donde se apoya el edificio, abundan rocas naturales que emergen de la vegetación y representan cabezas cercenadas, probablemente relacionadas con los peloteros. La galería es única en Mesoamérica; los grabados muestran dignatarios religiosos, así como numerosos peloteros con pequeñas pelotas en las manos. Dainzú posee una galería de bajorrelieves con personajes que recuerdan a los Danzantes de la plaza central de Monte Albán y de otros sitios preclásicos de los Valles. Cuarenta y siete de estos bajorrelieves representan peloteros con equipo protector para su juego, como cascos, rodilleras y guantes; algunos portan pequeñas esferas en las manos. Intercaladas entre las representaciones de jugadores hay escenas de sacerdotes haciendo ofrendas, con fechas calendáricas marcadas que podrían corresponder a rituales específicos de juego. La presencia de calaveras puede entenderse dentro del simbolismo asociado al juego. Aunque una minoría de investigadores sugiere que los relieves muestran combatientes que quizá lanzan piedras, el consenso fuerte es que se trata de jugadores. Según la investigadora Heather Orr, los relieves conforman una secuencia procesional, mostrando momentos específicos de un “juego de pelota con sacrificio humano como desenlace”. [1] [2] [3] [4]

Conjunto B (Estructura B)

Ubicado al oeste del Conjunto A, el Conjunto B consiste en una estructura masiva con cuartos de muros anchos, hermosas escalinatas y patios que enlazan sus distintas partes, correspondientes a diferentes periodos constructivos. Presenta seis superposiciones arquitectónicas. Cuenta con una tumba importante con un bajorrelieve de jaguar grabado en la roca monolítica que forma la entrada. La cabeza del jaguar está labrada en el dintel, con las patas delanteras flanqueando el acceso. La sencillez de las construcciones y la amplitud de los espacios en plazas o patios invitan a imaginar actividades cívicas o populares celebradas allí. El acceso a este edificio es muy característico: se entraba desde la parte baja de la terraza o plaza, por una escalera adosada al muro y cruzando un corredor techado con grandes losas monolíticas. Originalmente, este conjunto tenía dos terrazas separadas, unidas por el “Templo Amarillo”. Hay canales subterráneos para el drenaje pluvial en varios puntos, bien construidos con sección rectangular. En las terrazas se encontraron cuatro cámaras de entierro y varias tumbas más sencillas. La tumba más importante (Tumba 7) se edificó en la parte central de la Estructura B con piedras labradas en muros y nichos. La techumbre se forma con losas monolíticas. La entrada está constituida por la figura de un jaguar: la cabeza en el dintel y las patas delanteras flanqueando el vano. Esta tumba fue saqueada quizá en época prehispánica, por lo que está parcialmente destruida. Cronológicamente, la tumba corresponde a Monte Albán II-III A (200–600 d. C.). El Templo Amarillo es una pequeña construcción de adobe y piedra dentro de la Estructura B, sin duda un oratorio asentado sobre una plataforma estucada; su frente mira de este a oeste a un pequeño patio. El pórtico está compuesto por dos columnas cilíndricas monolíticas (al estilo de Monte Albán); a la derecha se halló un nicho rectangular. Todo el edificio estuvo pintado de ocre amarillo, lo cual pudo tener significado religioso, además de su orientación. [1] [2] [3]

Conjunto C

Esta estructura se conecta al sur con la Estructura B, a la misma altura. Es en realidad una pequeña terraza que enlaza al sur con el Conjunto D, aún no excavado. [1]

Juego de Pelota

Solo se ha excavado y restaurado la mitad de la cancha; muestra pequeños bloques que asemejan gradas y que se recubrían con estuco para formar una superficie inclinada. Se ubica en el centro de una gran plaza. En planta arquitectónica tiene forma de “I”, como las canchas de Monte Albán y Yagul. Presenta orientación este-oeste, característica de los juegos de pelota mesoamericanos. Durante su exploración se hallaron relieves antropomorfos que representan peloteros, lo que confirma la importancia ritual de esta actividad en la zona. Fue construida con piedras irregulares labradas, unidas con mortero de barro y pequeñas piedras o tiestos; se recubrió con una fina capa de estuco. La indumentaria de los jugadores consistía en una combinación particular de bragas, rodilleras, máscaras o cascos felinos y cintas, entre otros elementos. En Dainzú se representan dos formas del juego: una corresponde a imágenes de los relieves más antiguos, donde se usan guantes para tomar, golpear o lanzar la pelota; otra, practicada en época posterior en canchas con forma de “I”, obligaba a golpear o impulsar la pelota con las caderas. Esta versión se conoce como olomaliztli. [1] [2] [3] [10]

Investigación y excavaciones

Investigaciones recientes han revelado una reocupación posterior. Prospecciones y excavaciones en el vecino Cerro Danush identificaron un componente aldeano del Posclásico Temprano (900–1300 d. C.) tras el colapso clásico. Más tarde emergió en la región una nueva ciudad-estado (“Dainzú-Macuilxóchitl”) en el Posclásico Tardío (1300–1521 d. C.). Sin embargo, este asentamiento posterior (centrado en el actual Macuilxóchitl) se considera distinto de las ruinas antiguas de Dainzú. En suma, la historia de Dainzú incluye una ocupación temprana, un florecimiento clásico con su arte de relieves único y solo una reocupación menor antes de la era española. [1] [2] [3]

Notas para la visita

Abierto diariamente 8:00–17:00; ingreso MXN 85. A 20 km al sureste de Oaxaca por la Carretera Federal 190. Servicios mínimos; lleva agua. Se puede combinar con Mitla. [4]

Referencias

  1. INAH. “Dainzú”. Lugares INAH. https://lugares.inah.gob.mx/en/node/4397. Consultado el 2025-11-08.
  2. Wikipedia. “Dainzú”. https://en.wikipedia.org/wiki/Dainzú. Consultado el 2025-11-08.
  3. Arqueología Mexicana. “Dainzú, Oaxaca”. https://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/dainzu-oaxaca.
  4. Oaxaca Turismo. “Dainzú”. https://www.oaxaca.gob.mx/sectur/zona-arqueologica-dainzu/.
  5. Baudez, Claude-François. “Los enfrentamientos de Dainzú, Oaxaca: ¿juego de pelota o batalla ritual?”. Arqueología Mexicana 26(195) (2007).
  6. Oliveros, Arturo. “Dainzú y el juego de pelota”. Arqueología Mexicana 26(195) (2025).
  7. Orr, Heather. “The Art of the Ballgame at Dainzú: A Reconsideration of the Ritual Context”. Tesis no publicada (1997).
  8. Faulseit, Ronald K. “State Collapse and Household Resilience in the Oaxaca Valley of Mexico”. Latin American Antiquity 23(4) (2012): 401–425.
  9. Lind, Michael D. “Dainzú”. En Encyclopedia of Latin American History and Culture (2008).
  10. Bernal, Ignacio. “The Ballplayers of Dainzú”. American Antiquity 44(2) (1979).
Contenido proporcionado por el Centro de Patrimonio de Monte Albán (MAHC). Todos los derechos reservados.
MAHC ASK ME ANYTHING